“Date night”

Una de las cosas que se me hacen más difíciles es comprar un regalo, y sobre todo si es para mi esposo. He llegado a la conclusión que los regalos que más le gustan a él son los objetos curiosos (como por ejemplo antigüedades) o experiencias y por tanto siempre trato de irme por una de esas opciones.

Para el pasado San Valentín, que cayó día de semana, decidí prepararle una cena romántica. La verdad es que a mí no se me da muy bien la cocina y unos días antes del 14 de febrero recibí un correo (¡gracias a Dios!) de una compañía de catering aquí en Miami que había usado antes (Inedit Gourmet) ofreciendo una cena de San Valentín para dos y decidí ordenarla.

Ellos me la llevaron directo a mi casa ese día en la mañana con las instrucciones de cómo calentarla. Para que se les haga agua la boca aquí les dejo el menú que nos prepararon, no se pueden imaginar lo delicioso que estaba:

Entradas:

Roll de salmón curado

Queso brie envuelto en filo y servido con mermelada de manzanas

Plato fuerte:

Pescado pargo rojo en salsa de mariscos

Acompañantes:

Puré de sweet potatoes con queso feta

Ensalada de quinoa con tomates cherry, cranberries secos, celery y un dressing de crema

Postre (esto lo preparé yo):

Fresas para untar con crema (de la que venden lista en el supermercado al lado de las frutas)

Aprovechamos para abrir una champagne que nuestra wedding planner nos había dejado en la habitación del hotel donde nos quedamos en nuestra noche de bodas ¡hacía dos años!

Preparé la mesita del balcón de nuestro apartamento con un mantel, servilletas de tela (las cuales doblé en forma de corazón con la ayuda de Youtube), velas y pétalos de unas rosas que mi esposo me había regalado hacía unos días y de sorpresa lo esperé vestida con un jersey del equipo de fútbol de Portugal (él es mitad portugués y siente una gran fascinación y conexión con esa cultura).

Photo Apr 04, 9 27 54 PM

“Hasta que me olvides, voy amarte tanto tanto” (la música que tenía de fondo mientras escribía este post :)…).

Te amo Pedro.

Besos,

Ana C.

“Stargazing Night” un tema diferente para un cumpleaños

Hace unas semanas celebramos el cumpleaños de mi hermana Alicia. Por su trabajo ella se pasa todo el tiempo viajando y por tanto en los últimos años le había tocado celebrar su cumpleaños fuera de Miami, pero este año coincidió que iba a estar aquí.

Ella estaba indecisa entre celebrarlo en un restaurante o hacer un “get-together” en su casa, pero finalmente decidió avisarle a un grupo de amigos cercanos para que fueran a su casa y así aprovechar la ocasión para estrenar unos muebles nuevos que había comprado por Amazon para su terraza.

Para hacerlo más divertido, Alicia eligió un “tema”: Stargazing Night” o “Noche para Observar las Estrellas”. Ella siempre ha sentido fascinación por las estrellas y la astronomía y la terraza de su casa es un lugar muy propicio para verlas, porque queda en un tercer piso y las noches en Miami han sido últimamente bastante claras y frescas.

Le prometí que me iba a encargar de comprarle el bizcocho (o torta) de cumpleaños. Estaba loca por ordenarle uno a una repostera dominicana que me había pasado el contacto mi prima Laura para probarlo y le explique más o menos la idea de lo que ella quería. Debajo les comparto una foto :).

Esa noche pasamos un muy buen rato. Alicia preparó unos tacos gourmet de pulled pork y pavo molido y se nos fue el tiempo entre bebiendo vino y jugando “Charades” (Dígalo como pueda).

“We are made of stars” literalmente.

Besos,

Ana C.

Photo Apr 03, 2 15 52 PM

P. S.: El bizcocho estuvo BUENISIMO, bello y sencillo como Alicia :). En la foto no se nota pero tenía dibujado una galaxia. Para los que les gustan los bizcochos dominicanos, les dejo el link de Facebook de la repostera, la sra. Olga Lantigua, quien se encuentra ubicada en la ciudad del Doral. ¡Ella es excelente!

Olga Artisan Cakes

Photo Apr 03, 3 04 02 PM

 

Una taza de té de jengibre

Uno de los recuerdos más felices de mi infancia era en el pueblo donde nació y creció mi madre y nos reuníamos toda la familia en la casa de alguno de mis tíos, a hacer un “jengibre”.

Hacer un “jengibre” consistía precisamente en eso, preparar un té de jengibre para beberlo con unas galletas sencillas de harina (mi mama las llamaba “galletas Gilda”). Durante la noche, los primos nos poníamos a jugar y a disfrutar que estábamos todos juntos en ese pueblito frío en la cima de una montaña, en el corazón de la isla.

De ahí viene el nombre de este blog.

Ahora, unas décadas después, soy una persona completamente distinta a la niña que era en esa época. Obviamente ya una adulta, con la vivencia de haber emigrado hacia otro país y haber vivido en varias ciudades, y ahora construyendo un hogar, con mi esposo y con un bebe de casi seis meses de edad.

El proceso de emigrar (¿o inmigrar?) es un proceso difícil, y el anhelo más grande que nos perturba a todos son esos momentos que tuvimos  en nuestros países con nuestros familiares y amigos.

“Éramos felices y no lo sabíamos”.

Con este blog busco compartir mis intentos de construir momentos “te de jengibre” en donde vivo ahora, en la ciudad de Miami, y con la esperanza de que quizás mis ideas le puedan servir a alguien en su proceso propio de construir este tipo momentos que le dan sentido a nuestras vidas.

Besos,

Ana C.