Escape al hotel Majestic Mirage en Punta Cana

Que suerte es poder tomar un vuelo desde Miami y dos horas después aterrizar en una isla paradisíaca en el mar Caribe!

Esta semana que pasó, mi mamá, mi hermana y yo hicimos un viaje corto (de lunes a jueves) a un hotel “todo incluído” en Punta Cana: el Hotel Majestic Mirage.

No tuvimos que hacer mucho para planificar el viaje. Simplemente decidimos las fechas que queríamos viajar, entramos en Expedia.com, elegimos el hotel (por los reviews y porque tenían una oferta del 50% off), compramos los vuelos por American Airlines y listo!

Este hotel nos ENCANTÓ! La pasamos tan bien que mientras estábamos allá quise reservarlo para el 31 de diciembre y a unos minutos de hacer la búsqueda en el app de Expedia ya estaba “sold out”.

Aquí les pongo los “highlights” de este hotel:

-La Playa: azul turquesa con la arena suavecita (el hotel tiene un staff que se encarga de limpiarla todos los días), un poquito de olas y una temperatura perfecta (friíta).

-La comida y bebidas: MUY BUENA, lo mas importante es que todo nos cayó super bien y se sentía como si fuera “home-made”, jugos naturales acabados de exprimir, tres opciones  de restaurantes (italiano, japonés y francés) y dos buffets generales (uno de ellos en la playa), bares por todo el hotel y los tragos son buenísimos (mi favorito fue una margarita hecha con un mango acabado de pelar).

Una de las noches hicieron una cena dominicana para todos los huéspedes en una plaza española que tiene el hotel, con una banda de música en vivo. Fue una noche mágica. Como mi esposo no estaba, mi pareja de baile fue mi bebé de 9 meses, aproveché para empezar a ensenarle a bailar merengue :).

-La piscina: la cual está por todo el hotel y es bellísima, ah y un día hicieron un “foam party”, muy divertido!

-El Staff: sumamente serviciales y atentos! Son personas con muchísimos deseos de superación y casi que se convierten en tu familia durante la estadía. En este hotel te asignan un mayordomo que en el caso nuestro hasta nos dio su whatsapp personal para que cualquier cosa que necesitáramos le escribiéramos por ahí.

Este hotel es relativamente nuevo pues apenas cumplió un año en diciembre del año pasado y pertenece a un grupo español que según leí cuenta con varios hoteles en el país y en España.

Que bueno es viajar y desconectarse de la rutina. Super agradecida de que pude hacer este viaje con las dos mujeres que mas quiero y hablar hasta la saciedad de la vida.

Besos,

Ana C.

En el aeropuerto de Miami antes de salir para Punta Cana

La habitación (una suite que del otro lado tenía sala, comedor, bar y un balcón con jacuzzi)

El atardecer el primer día que llegamos

“Foam party” (pic by Alis)

Plaza española (en donde hay varias tiendecitas, una farmacia, un salon de juegos y un café)

Fin de semana en Saint Augustine

La ciudad de Saint Augustine, en la Florida, es considerada la ciudad más vieja de los Estados Unidos. En marzo la visité por tercera vez junto con mi esposo y nuestro bebé Gabriel. Queríamos cambiar un poco de ambiente así que planeamos un viaje corto (de viernes a domingo) para aprovechar y hacer un primer viaje con el bebé.

Ese viernes salimos alrededor de las 9 am y nos paramos en un restaurante Cracker Barrell, que son una cadena de restaurantes en las salidas de las autopistas donde sirven comida “comfort” y desayuno todo el día. En la entrada tienen una tiendecita con muchísimas cosas curiosas que a mí me encantan!

Unas cuantas horas después, cuando ya íbamos llegando a St. Augustine, hicimos una parada en la ciudad de Palm Coast, donde vive una gran comunidad de portugueses, para almorzar en un restaurante de comida portuguesa llamado Portugal Wine and Grill y que mi esposo ya conocía. Pedimos  cada uno su respectivo plato de bacalao (¡que delicia!) y de postre ellos tienen los famosos “pasteles de nata” pero ese día no habían por lo que pedimos a cambio un postre muy bueno y sencillo (y no tan dulce) llamado “Serradura” (crema  de leche con galletitas machucadas).

Finalmente llegamos a St. Augustine, muertos del cansancio, dimos una vuelta en carro  y nos regresamos al hotel a descansar para así tener energías para el día siguiente.

El sábado en la mañana, después de hacer un research en TripAdvisor, decidimos desayunar en un restaurante llamado Maple Street Biscuit Company que de verdad les recomiendo que vayan! Lo que más nos sorprendió fue un biscuit con pollo frito, pepper jelly y queso de cabra que pidió mi esposo (¡D-I-O-S M-I-O!). Estaba tan bueno que fuimos de nuevo al día siguiente para pedirlo pero los domingos están cerrados :(.

Caminamos y llegamos hasta la famosa Saint George Street, una calle en el “Old town” de St. Augustine, sumamente pintoresca y bonita pues esta llena de tiendecitas y restaurancitos. La recorrimos hasta llegar a la Catedral de St. Augustine y luego visitamos el Castillo de San Marcos. Después almorzamos en el famoso restaurante Columbia y finalmente conocimos la Oldest Wooden School in the US, una casita de madera donde niños del pueblo tomaban clases en el siglo XVIII, y con un jardincito mágico, ideal para sentarse a conversar y tomarse fotos.

Después de haber hecho todo esto todavía era de día por lo que decidimos ir a conocer el museo de Ripley’s Believe it or not en donde vimos muchísimas cosas locas y curiosidades (como el vestido más caro de la historia, vale ¡un millón de dólares!). Este fue el vestido que usó Marilyn Monroe en una fiesta de cumpleaños del Presidente Kennedy.

Con esto concluyó nuestro primer día en St. Augustine.

El domingo, como no queríamos regresar muy tarde a Miami, decidimos solamente ir al Potter’s Wax Museum (el primer museo de cera de los Estados Unidos) donde nos divertimos muchísimo viendo todas las figuras de personas famosas. Empezamos a manejar de regreso e hicimos una última parada en la Capilla de Nuestra Señora de La Leche y Buen Parto (Our Lady of the Milk and Happy Delivery), para aprovechar y dar gracias por haber tenido a Gabriel con un embarazo y parto sin contratiempos.

Nos faltaron varios lugares por visitar y cosas por hacer (como ir al Lighthouse de St. Augustine y hacer un Ghost Tour), pero como dicen: ¡hay que dejar algo para la próxima!

Photo May 05, 8 00 48 PMGabriel embelesado viendo los murales de la Catedral de St. Augustine

 

 

“Date night”

Una de las cosas que se me hacen más difíciles es comprar un regalo, y sobre todo si es para mi esposo. He llegado a la conclusión que los regalos que más le gustan a él son los objetos curiosos (como por ejemplo antigüedades) o experiencias y por tanto siempre trato de irme por una de esas opciones.

Para el pasado San Valentín, que cayó día de semana, decidí prepararle una cena romántica. La verdad es que a mí no se me da muy bien la cocina y unos días antes del 14 de febrero recibí un correo (¡gracias a Dios!) de una compañía de catering aquí en Miami que había usado antes (Inedit Gourmet) ofreciendo una cena de San Valentín para dos y decidí ordenarla.

Ellos me la llevaron directo a mi casa ese día en la mañana con las instrucciones de cómo calentarla. Para que se les haga agua la boca aquí les dejo el menú que nos prepararon, no se pueden imaginar lo delicioso que estaba:

Entradas:

Roll de salmón curado

Queso brie envuelto en filo y servido con mermelada de manzanas

Plato fuerte:

Pescado pargo rojo en salsa de mariscos

Acompañantes:

Puré de sweet potatoes con queso feta

Ensalada de quinoa con tomates cherry, cranberries secos, celery y un dressing de crema

Postre (esto lo preparé yo):

Fresas para untar con crema (de la que venden lista en el supermercado al lado de las frutas)

Aprovechamos para abrir una champagne que nuestra wedding planner nos había dejado en la habitación del hotel donde nos quedamos en nuestra noche de bodas ¡hacía dos años!

Preparé la mesita del balcón de nuestro apartamento con un mantel, servilletas de tela (las cuales doblé en forma de corazón con la ayuda de Youtube), velas y pétalos de unas rosas que mi esposo me había regalado hacía unos días y de sorpresa lo esperé vestida con un jersey del equipo de fútbol de Portugal (él es mitad portugués y siente una gran fascinación y conexión con esa cultura).

Photo Apr 04, 9 27 54 PM

“Hasta que me olvides, voy amarte tanto tanto” (la música que tenía de fondo mientras escribía este post :)…).

Te amo Pedro.

Besos,

Ana C.